Confesión (Reconciliación)
El perdón de Dios.
El sacramento es el encuentro con Dios: lo que se celebra y la gracia que se recibe. Se vive en la iglesia, con fe.
El trámite son los papeles y las citas que pide la parroquia para que todo esté en orden. Es necesario, pero no es el sacramento.
1. El sacramento
«Los que se acercan al sacramento de la penitencia obtienen de la misericordia de Dios el perdón de los pecados cometidos contra Él y, al mismo tiempo, se reconcilian con la Iglesia.»Catecismo, n. 1422
Qué nos da
- Perdona los pecados.
- Reconcilia con Dios y con la Iglesia.
- Da paz y serenidad de conciencia.
- Da fuerza para vivir como cristiano.
2. Cómo prepararse
1. Examen de conciencia
En silencio, repasar la propia vida a la luz de los Mandamientos y del Evangelio: con Dios, con los demás y con uno mismo. ¿Desde cuándo no me confieso?
2. Arrepentimiento
Sentir dolor de haber ofendido a Dios, con el propósito de no volver a pecar.
3. Decir los pecados al sacerdote
Con sencillez y sinceridad. Si no sabe cómo empezar, dígaselo al sacerdote: él le ayudará.
4. Recibir la absolución
El sacerdote, en nombre de Cristo, perdona los pecados.
5. Cumplir la penitencia
Hacer la oración u obra que indique el sacerdote y, si se ha causado daño, repararlo en lo posible.
3. El trámite administrativo
Papeles y pasos que pide la parroquia. Marque lo que ya tiene: solo se queda en su pantalla. No adjunte aquí documentos ni datos de menores; se entregan en persona en el despacho.
La confesión no necesita ningún papel ni cita: basta acercarse en el horario de confesiones.
